En un edificio, el HBCD no se detecta a simple vista como una patología espectacular. Se oculta en un aislamiento perfectamente corriente. Es precisamente eso lo que lo hace operativamente relevante: sin diagnóstico, la retirada de un aislante de EPS o XPS puede tratarse como un simple lote de envolvente, cuando en realidad obedece a una lógica específica de control, clasificación y eliminación.
Para Batiscan, el tema del HBCD es por lo tanto menos una cuestión de narrativa química que una cuestión de decisión de obra. ¿Es necesario analizar? ¿Qué zona está afectada? ¿Qué hacer con los paneles retirados? ¿Qué cadena de eliminación prever? ¿En qué momento integrar este coste en el encargo?