El 6 de abril de 1938, el químico Roy Plunkett intenta crear un nuevo refrigerante en los laboratorios de DuPont. Al abrir una botella de gas, no sale nada, aunque el cilindro pesa de forma anormal. Al cortarlo, descubre un polvo blanco, extraordinariamente resbaladizo y resistente al calor. El politetrafluoroetileno (PTFE) acaba de nacer, por puro azar.
DuPont lo comercializa bajo la marca Teflon. En 1952, 3M desarrolla Scotchgard a partir de PFOS. Los PFAS invaden la vida cotidiana: sartenes antiadherentes, ropa impermeable, envases alimentarios, espumas contra incendios, ceras de esquí, cosméticos. Se crearán más de 10'000 sustancias PFAS diferentes.